Cuando me arrebatas la vida
nisiquiera pienso en el motivo
Se me queda cara de idiota
al contemplar mi fracaso.
Noto el recorrido de esófago
como si hubiesen arrancado
las miles de ilusiones de mi estómago.
Me flaquean las fuerzas
siento un profundo mareo.
Deliro sin pensar.
Me quedo quieta
olvidando cómo moverme.
Me veo a mí misma actuando
como en una obra de teatro.
No me conozco.
¡Cómo me podido
ser tan tonta!
Observo cómo el público
se ríe de mi ingenuidad.
Y yo ni me daba cuenta.
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